La serie Son marca una inflexión en mi concepción del objeto artístico. El proceso creativo se convierte en el desvelamiento de la maquinación escultórica. Y alcanza la misma importancia y autonomía que el acontecimiento definitivo: la obra, la animación de esculturas.
Mis reflexiones sobre la idea de un alma en la escultura se remontan a los años 90 y es ahora cuando el programa 3ds Max se ha convertido en el instrumento adecuado para otorgar ánima a mis creaciones.
La simulación virtual con el programa 3D me ha permitido redescubrir la fisicidad en la escultura. Gracias al modelado poligonal la geometría vuelve a ocupar el papel de gran esqueleto que da movimiento a la forma en mi obra.
He recogido las reflexiones y hallazgos de Cuerdas, primera escultura-personaje de Son, en un documento pdf que como testimonio del proceso creativo, forma parte de esta obra.